La lucha contra la despoblación rural en España está tomando un giro positivo con un número creciente de inmigrantes que eligen encontrar trabajo en áreas ‘tranquilas’.
Se dice que la vivienda más barata es un factor importante, así como un estilo de vida más relajado en comparación con las grandes ciudades y pueblos.
Las últimas cifras del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migración mostraron que los trabajadores de fuera de España aumentaron un 8% en los 12 meses previos a enero de 2025, lo que supone un aumento de 211,000 personas.
El aumento es aún más significativo en las zonas rurales, a veces conocidas como ‘España Vaciada’, donde el incremento porcentual llega al 12.36%.
El ministerio informa que actualmente hay 2.84 millones de personas nacidas fuera de España que están empleadas, lo que representa el 13.8% de la fuerza laboral, un 0.6% más que hace un año.
Dos provincias en Andalucía con problemas de despoblación tienen las cifras más destacadas para 2024.
La provincia de Jaén vio cómo los trabajadores extranjeros aumentaron un 57.24%, mientras que Córdoba registró un aumento del 21.56%.
El noroeste de España ha visto cómo los números aumentan en un 17.95% en Asturias, un 14.73% en Galicia, un 13.94% en Castilla y León y un 13.78% en Cantabria.
Las cuatro regiones con el mayor número de trabajadores no españoles son, sin sorpresa, las cuatro áreas más pobladas.
Cataluña ocupa el primer lugar con 660,251 empleados extranjeros, seguido por Madrid (598,205), Andalucía (358,525) y la Comunidad Valenciana (333,248).
El gobierno afirma que las condiciones laborales para los extranjeros han experimentado una ‘mejora notable’, con un ‘aumento significativo’ en los contratos permanentes después de cambios en las leyes laborales.
Ramón Pradera, fundador de la plataforma ‘Vente a vivir a un pueblo’, dice que el interés en mudarse a pequeñas comunidades es ‘muy alto’, especialmente entre los llegados de Sudamérica que ya hablan español y pueden integrarse más fácilmente.
Las iniciativas para revitalizar las zonas rurales y ofrecer nuevas oportunidades han beneficiado tanto a los residentes locales como a los recién llegados.
Pradera añadió que los extranjeros también quieren aprovecharse de la vivienda más barata y, en muchos casos, de una mejor calidad de vida.