Los temores de una erupción volcánica se están extendiendo en Tenerife después de un aumento en la actividad sísmica y las emisiones de gases.
Un experto que habló con El Confidencial dijo que ha habido un “aumento anómalo” en ambos desde 2016, y que existe un 40% de riesgo de una erupción en los próximos cinco años.
Sin embargo, Luca D Auria, director de vigilancia del Instituto Volcánico de Canarias (INVOLCAN), dijo al periódico español que “no hay motivo para alarmarse” y que “nada indica que una erupción vaya a ocurrir a corto plazo”.
Agregó que el volcán Teide, que no ha entrado en erupción desde 1909, está siendo monitoreado por expertos, añadiendo: “En este momento, la prioridad es monitorear la situación y estar muy atentos a su evolución”.
Auria dijo que tendría que haber terremotos de magnitud cuatro en la escala de Richter para indicar un peligro más inmediato. Actualmente están midiendo entre uno y dos.
Explicó: “La probabilidad de una erupción este año sería del 2%, en los próximos 5 años, del 40%, y en 100 años, superaría el 90%. Pero esto es especulación, cualquier cosa puede suceder”.
Dos cambios indicarían que Teide está más cerca de una erupción; un aumento gradual en los terremotos con una intensidad creciente, o unos días de una repentina ráfaga de actividad sísmica, similar a lo que sucedió cuando La Palma entró en erupción en 2021.
El Gobierno de Canarias ha pedido “calma” ante la creciente preocupación entre la población local.
El consejero territorial Manuel Miranda dijo el martes que INVOLCAN y el Instituto Geográfico Nacional (IGN) estarán “monitorizando constantemente” la actividad sísmica y volcánica en las Islas Canarias.
Agregó que el gobierno está trabajando en una nueva campaña de gestión del riesgo y concienciación pública, y que los científicos “no ven señales de una erupción en las próximas semanas o meses”, pero reconoció que el archipiélago es en última instancia “un territorio que, no podemos olvidar, tiene un origen volcánico”.
Mientras tanto, la preocupación se está apoderando de los lugareños que viven cerca del volcán.
Una mujer, llamada simplemente Andrea, que vive en Vilaflor, un pueblo muy cerca del Monte Teide, dijo a El Confidencial: “No queremos pensarlo demasiado, pero la posibilidad de que el volcán entre en erupción en algún momento en un futuro cercano existe y nos genera preocupación y miedo”.
Dijo que hasta ahora “no hay pánico, ni mucho menos”, y que están tranquilizados de que los expertos “no ven motivo para alarmarse”.
Agregó que los residentes “siguen con sus vidas sin pensar demasiado en ello”, pero que hay “un poco de tensión en el subconsciente ante el riesgo de ver una erupción del Teide pronto”.