El hedor de la corrupción ha vuelto a aparecer en Orihuela, manchando el nombre, la imagen y la reputación de Orihuela Costa debido a la codicia de sus alcaldes. Este legado vergonzoso ha hecho que Orihuela sea famosa como el municipio con el mayor número de alcaldes acusados de delitos, una distinción dudosa que trae desgracia a España.
Si bien es cierto que todos son inocentes hasta que se demuestre lo contrario, la fiscalía tiene claramente suficiente evidencia para exigir una condena de siete años de prisión y una suspensión de cinco años de cargo para el actual alcalde.
Sin embargo, para Orihuela, esto parece ser solo otro día en la oficina, un distintivo de deshonor usado sin vergüenza. Los acusados se pasean como si fueran intocables, dejando a los residentes preguntándose: ¿Qué hará ahora el líder de la coalición, Sr. Mestre, y su partido? El propio Sr. Mestre declaró antes de la última elección: “¡No puede ser que Orihuela haya tenido tantos alcaldes con problemas judiciales!”
Honestidad, integridad y responsabilidad: estos son los principios que deberían guiar a cualquier gobierno. Pero en Orihuela, estos valores han sido desechados por una maquinaria política infectada de avaricia egoísta.
Ahora, el Partido Popular (PP) ha iniciado un procedimiento disciplinario contra el actual alcalde tras la apertura de diligencias de juicio oral. Según los estatutos del partido, esto es necesario para cualquier funcionario público que enfrente cargos criminales.
El Secretario General del PPCV, Juanfran Pérez, ha reiterado la presunción de inocencia, pero ni siquiera el anterior alcalde, Sr. Bascuñana, logró este nivel de notoriedad. El alcalde Vegara lo ha llevado a un nuevo nivel.
Vegara parece haber recurrido a lagunas legales para evitar enfrentar la justicia, compareciendo en el tribunal sin un abogado defensor, lo que ha retrasado su juicio, por presunta falsificación de documentos y dos delitos contra la hacienda pública. Tal comportamiento no inspira confianza en sus afirmaciones de inocencia. Como muchos residentes han señalado, una persona que no tiene nada que ocultar no busca prolongar su juicio.
Es indignante que la imagen y la gobernanza de Orihuela sigan en manos de alguien que parece burlarse del sistema judicial. El hecho de que los últimos cuatro alcaldes del Partido Popular hayan sido acusados o condenados por corrupción es impactante e inaceptable. Estos políticos sonríen mientras toman el dinero de los contribuyentes y ofrecen poco a cambio. Carecen de vergüenza, moralidad e incluso un ápice de humildad.
Todo lo que el alcalde Vegara ha tocado ahora debe ser sometido a una total transparencia y escrutinio. Antes de la última elección, el Secretario General del PP enfrentó personalmente a Vegara sobre estos asuntos. ¿Su respuesta? Alegó ignorancia, insistiendo en que su abogado le había asegurado que el asunto estaba cerrado y que no había de qué preocuparse. Qué equivocado y arrogante fue.
Entonces, ¿cómo puede ser aceptable que ninguno de los cuatro últimos alcaldes del PP de Orihuela haya completado un mandato sin ser acusado o condenado por corrupción?