La edad de jubilación en España con derecho a pensión completa aumenta dos meses, llegando a los 66 años y 8 meses a partir del miércoles.
Este cambio forma parte de las reformas de pensiones de 2013 que están aumentando progresivamente la edad de jubilación de 65 a 67 años en un período de 15 años.
El requisito de contribución mínima para acceder a parte de la pensión de jubilación estatal sigue siendo de al menos 15 años, dos de los cuales deben estar incluidos en los 15 años previos a la jubilación.
Los trabajadores pueden jubilarse de forma voluntaria hasta un máximo de 24 meses antes de la edad legal.
Por lo tanto, en 2025, la edad mínima para acceder a la jubilación anticipada voluntaria será de 64 años y 8 meses, siendo obligatorio haber contribuido durante al menos 35 años para poder recibir pagos.
Si la carrera laboral es más larga, una persona puede jubilarse anticipadamente a los 63 años.
Además, para ser elegible para este tipo de jubilación, la cantidad de la pensión a recibir por el trabajador debe ser mayor que la cantidad de la pensión mínima que le correspondería debido a su situación familiar al cumplir 65 años.
Si la jubilación anticipada es involuntaria, es decir, forzada, es posible jubilarse hasta un máximo de 48 meses antes de la edad de jubilación ordinaria.
Por lo tanto, en 2025, se debe tener 62 años y 8 meses y haber contribuido durante al menos 33 años.
En el caso de carreras laborales más largas, la edad mínima es de 61 años.
Cuando un trabajador se jubila anticipadamente, la Seguridad Social aplica coeficientes de reducción sobre la cantidad de la pensión, que dependen del número de meses de adelanto de la edad de jubilación y del período de contribución acumulado.
En términos generales, estos coeficientes de reducción oscilan entre el 21% y el 3,26% dependiendo de si la jubilación se adelanta 24 meses (el máximo posible) o un mes.