El sistema de salud en Alicante ha enfrentado desafíos significativos este invierno, con hospitales y centros de salud colapsando bajo presión debido a las alarmantemente bajas tasas de vacunación entre las personas mayores.
Los datos del Ministerio de Salud revelan que hasta el 26 de diciembre, solo el 55,7% de las personas mayores de 65 años habían recibido la vacuna contra la gripe. Esta cifra es cuatro puntos porcentuales más baja que en el mismo período del año pasado.
Mientras tanto, solo el 21,29% de las personas de entre 60 y 69 años, el 37,01% de los de entre 70 y 79 años, y el 49,21% de los mayores de 80 años habían sido inmunizados contra el COVID-19.
Complicando el problema está la baja tasa de vacunación entre los trabajadores de la salud. Entre el personal de los centros socio-sanitarios, solo el 16,5% había recibido la vacuna contra la gripe, mientras que el personal de hospitales y centros de salud logró una tasa ligeramente más alta del 35,9%.
La Sociedad Valenciana de Medicina Preventiva y Salud Pública ha calificado estas tasas como “muy bajas”, atribuyéndolas a la saturación de los servicios sanitarios experimentada a lo largo de enero en la provincia.
Desafíos de la Campaña de Vacunación
Los esfuerzos para vacunar a la población continúan. El Ministerio de Salud ha mantenido campañas de vacunación en los centros de salud, permitiendo que los residentes sean inmunizados sin necesidad de cita previa. Sin embargo, las unidades móviles de vacunación ya han completado sus recorridos en los municipios, y los eventos de vacunación extraordinarios, como los celebrados en escuelas y zonas afectadas por la Dana, han concluido.
Actualmente, cualquier persona que desee vacunarse debe visitar su centro de salud local.
Los trabajadores de la salud también tienen acceso a puntos de vacunación en espacios preventivos hospitalarios, con unidades móviles que se dirigen al personal de diversos departamentos. A pesar de estos esfuerzos, el Dr. Juan Francisco Navarro, presidente de la Sociedad de Medicina Preventiva, ha instado al Ministerio de Salud a intensificar la campaña este enero para aumentar las tasas de vacunación en al menos un 10–15%.
Sin embargo, el Departamento de Salud no tiene planes de llevar a cabo más campañas extraordinarias, lo que genera preocupaciones sobre la caducidad de las existencias de vacunas.
Recomendaciones para Futuras Campañas
El Dr. Navarro ha enfatizado la necesidad de enfoques innovadores para futuras campañas de vacunación. Una propuesta es retrasar el inicio de las campañas, que tradicionalmente comienzan en octubre.
Argumenta que este momento es contraproducente, ya que la mayoría de las personas no están pensando en vacunas durante los meses cálidos y de playa. Aboga por un comienzo más tardío para alinearse mejor con la disposición pública.
Los centros de vacunación masiva también podrían desempeñar un papel fundamental en el aumento de las tasas de inmunización. Estos centros, opina, podrían complementar las instalaciones sanitarias existentes al proporcionar oportunidades adicionales y aprovechar el efecto de rebaño de la población.
Para las personas mayores de 80 años y los gravemente inmunodeprimidos, el Dr. Navarro recomienda un reclutamiento activo utilizando un sistema de registro para garantizar que estas personas de alto riesgo reciban la vacuna. Describe las tasas actuales de vacunación en este grupo demográfico como “inaceptables”.
Abordar las Bajas Tasas de Inmunización entre el Personal Sanitario
La Sociedad Valenciana de Medicina Preventiva también ha destacado la necesidad de aumentar las tasas de vacunación entre los trabajadores de la salud, especialmente aquellos en centros socio-sanitarios que cuidan a pacientes inmunodeprimidos.
Las tasas actuales del 20–30% para las vacunas contra la gripe y el COVID-19 son insuficientes. El Dr. Navarro subraya la importancia de que los profesionales de la salud den ejemplo, tanto vacunándose ellos mismos como promoviendo la vacunación a los demás.
Vacunaciones en las Escuelas
La Sociedad también aboga por vacunar a los niños en las escuelas, lo que consideran un paso crucial para controlar la propagación de virus transmisibles. Las vacunas intranasales, que han tenido éxito en niños de 2 a 5 años, se ven como una herramienta prometedora para lograr altas tasas de vacunación entre los niños en edad escolar.
Estas medidas, combinadas con estrategias mejoradas y una mayor concienciación pública, son fundamentales para prevenir una repetición de la crisis sanitaria de este invierno en Alicante.