Funciones y derechos humanos: la seguridad

La seguridad es un tema que siempre ha sido de gran importancia en todos los grupos sociales. Disponer de protección en una ciudadanía ha sido esencial para la armonía y la cohesión del colectivo. Garantizar la seguridad es indispensable. Pese a que hay leyes y decretos que ponen de relieve este asunto es en la práctica cuando podemos apreciar la ausencia de efectividad para erradicar la criminalidad.

Los estados democráticos deben establecer y garantizar la protección individual y global de las masas que conforman su estado para gozar de una convivencia pacífica y propicia.

En estos últimos años estamos ante una etapa bastante dura en la que las desigualdades sociales son bastante evidentes así como la fracturación de derechos a causa de recortes y leyes totalmente insostenibles e injustificadas. Además, la corrupción y la ausencia de una estabilidad y cohesión social basada en unos derechos homogéneos y justos ha dado lugar al aumento de delincuencia y criminalidad.

El auge de delitos ha dado lugar a que las empresas de seguridad privada se dediquen a ofrecer sistemas de seguridad para garantizar la protección de personas y de bienes materiales. Pese a las medidas de los distintos cuerpos policiales el aumento no se puede erradicar al carecer de un patrón único y universal al que aplicar a los distintos delincuentes que conforman nuestra sociedad.

Los robos son uno de los delitos que más ha crecido en estos últimos años debido a la ausencia de medidas en los recintos (viviendas o negocios) y a la carencia de unas leyes más duras para penalizar a los amigos de lo ajeno. Promover y exigir modelos policiales, sociales, educativos y económicos para erradicar y evitar la criminalidad es esencial para la estabilidad de una cohesión social.

La gran criminalidad en la que estamos conviviendo surge de un bajo fondo de situaciones que propician que ciertas personas de nuestra sociedad resquebrajen las leyes y los derechos individuales y comunes. No debemos limitarnos en la lucha de la criminalidad sino que también debemos entenderla, saber cómo se origina, evaluar las causas y las condiciones de las personas que se ven envueltas en la “necesidad” de perpetrar viviendas o negocios.

Entender la importancia de la seguridad es imprescindible para la integridad de una sociedad, pues la criminalidad atenta contra el ejercicio del desarrollo humano. La inseguridad actúa negativamente en el desarrollo de una sociedad y por ello debemos hacer frente a la situación en la que estamos.

La seguridad es un derecho fundamental y nuestro Estado está obligado a cumplir con ciertas leyes para erradicar y corregir las prácticas que atentan y amenazan la protección individual y colectiva.

Debemos evaluar nuestra vivienda y/o empresa con tal de apreciar si estamos en riesgo de ser asaltados. Hoy en día no hay un patrón determinado para decidir dónde se realiza un asalto pues, según varios estudios, la mayoría de recintos –es decir, viviendas y empresas- carecen de medidas de defensa y protección, facilitando así la labor de los delincuentes. La cooperación de los distintos sectores de nuestra sociedad es fundamental para poner freno al gran auge de delitos que se llevan perpetrando en estos últimos años.

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