marketing social

En qué consiste el marketing social

De acuerdo con el marketing social, toda organización debe establecer las necesidades, los intereses y los deseos de los mercados o nichos, a los cuales pretende penetrar, de cara a poder suministrar un valor superior a sus clientes, para mejorar o, por lo menos, mantener el bienestar de los consumidores y de la sociedad, en general.

Ahora, tengamos en cuenta que, cuando decimos “establecer”, no lo hacemos en un sentido imperativo, por supuesto. En otras palabras, cuando de “establecer” se trata, estamos hablando del descubrimiento de las necesidades, los gustos y los deseos de los consumidores y no de su imposición.

Algunas precisiones sobre este tipo de marketing

Según la opinión de algunos expertos, el marketing común (así lo suelen denominar) no tiene en cuenta los posibles conflictos que puedan existir entre los deseos cortoplacistas del consumidor y su bienestar en el largo plazo.

El marketing social, en cambio, es la aplicación de las técnicas propias del marketing comercial, para el planteamiento, análisis, ejecución práctica y evaluación de los programas que han sido diseñados para influenciar en el comportamiento voluntario del público objetivo.

Lo anterior, eso sí, con la finalidad de mejorar el bienestar personal y social de dicho público. La mejoría del bienestar social es, si se quiere, el enfoque principal del tipo de marketing al que nos estamos refiriendo en este post.

En el “Social Marketing” intervienen los siguientes elementos, de manera sucesiva e ininterrumpida: la función de la organización (empresa, entidad pública, ONG y demás), lo que está buscando el consumidor y, en tercer lugar, los intereses de la sociedad.

Algunas de laS principales características del marketing social

El “Social Marketing” se ha venido incrementando, con gran fuerza, en las últimas décadas, debido a que se han estado estudiando los eventuales efectos negativos del marketing, entre otras razones.

Además, ha estado surgiendo toda una serie de teorías (bastante calificadas y autorizadas, valga aclararlo) respecto de la velocidad con la que cambian las conductas de los consumidores, desde una perspectiva más psicológica que técnica.

Ahora, la vinculación de estas teorías y de la citada perspectiva psicológica, con el marketing (tomado como un concepto genérico y no desde la óptica de los diferentes tipos de marketing), ha venido siendo, cada vez, mayor.

De otro lado pero en el mismo sentido, digamos que el “Social Marketing” es un proceso continuo, al tiempo que el objetivo o, si se quiere, el “punto de mira”, son los destinatarios quienes, en todo momento y sin interrupciones, forman parte del proceso mismo.

Se trata, palabras más palabras menos, de un camino que empieza con la investigación de las necesidades, percepciones y deseos del destinatario objetivo.

En lo que respecta, esta vez, a las funciones del “Social Marketing”, digamos que la principal es crear un producto social que “satisfaga una necesidad insatisfecha” o, bien, diseñar un producto que sea mejor que los que están disponibles en determinado momento.

Otras finalidades y/o funciones del marketing social, son el diseño de la estrategia de marca (importantísimo), el posicionamiento del producto, el ajuste de la relación preexistente entre el producto y el mercado, además del conocimiento (con la mayor profundidad posible) del target.

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